Boletín 158, 15 de junio de 2012
El Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez es celebrado el 15 de junio desde el año 2006, representa un recordatorio a gobiernos, instituciones educativas y de salud, organizaciones civiles y a toda la comunidad a unirse en una jornada que contribuya a despertar y aumentar nuestra toma de conciencia con respecto a las distintas formas de abuso y maltrato que atropellan la dignidad y el derecho de las personas adultas mayores.
Lamentablemente en México, como en otras partes del mundo, el maltrato, abuso físico, psicológico, sexual, económico, negligencia, abandono, entre otros actos hacia los adultos mayores aún se siguen presentando.
Para el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS), es un deber promover el envejecimiento de manera digna, puesto que la vejez y la discapacidad comparten diversos elementos en común.
Un adulto mayor que es víctima de abuso y maltrato tiene una mayor prevalencia de presentar Depresión, Síndrome de Estrés Postraumático, Pánico, Crisis de Ansiedad, Trastornos por Somatización, Fobias, además pueden experimentar un sentimiento de aislamiento. De igual manera, en este grupo de la población se incrementa la tendencia a que padezcan alguna discapacidad debido principalmente al desgaste natural del cuerpo. Según cifras del INEGI la discapacidad motriz es la más frecuente en la población de entre 60 a 79 años.
A los adultos mayores se les debe brindar ayuda asistencial, pero sobre todo las oportunidades para compartir sus experiencias y hacer ver a la sociedad que tienen mucho que aportar a su entorno y al desarrollo de la comunidad. Como sociedad no podemos pasar por alto, ni dejar de pensar que no importando el estatus económico o social y la edad misma, todos envejeceremos y tenemos el derecho a ser tratados de forma justa, seguir fortaleciendo el desarrollo de la vida social y a vivir de forma digna.
Es por ello que CONADIS hace una invitación a la población y autoridades a fomentar el respeto hacia las y los adultos mayores, promover infraestructuras adecuadas para ellos, fortalecer su inclusión, con o sin discapacidad, e impulsar un trato digno a todas las personas que no sólo nos aportan conocimientos y experiencias, sino que siguen representando el futuro de México.