Boletín 157, 1 de junio de 2012
¿Has escuchado alguna vez de Helen Keller? ¿Sabes quién fue la primera persona sordociega en obtener un título universitario?
Helen Adams Keller nació el 27 de junio de 1880 en una pequeña ciudad de Alabama, Estados Unidos. A los diecinueve meses de nacida Helen se enfermó gravemente, según los estudios se piensa que pudo haber contraído escarlatina o meningitis. Afortunadamente logró sobrevivir, sin embargo, sus familiares pronto se dieron cuenta que Helen había quedado ciega y sorda. La historia de Helen es un ejemplo de la fuerza de voluntad y deseos de superación tanto de su familia como de sus amigos.
Anne Sullivan fue su profesora personal y amiga. Ella le enseñó el sistema de escritura Braille y a utilizar la máquina de escribir como principal herramienta para su trabajo.
En 1900, Helen logra entrar en la Universidad de Radcliffe y tres años después ya había publicado su libro "La historia de mi vida", convirtiéndose rápidamente en un éxito de ventas. Para 1904 se gradúa con honores, llegando a ser la primera persona sordociega en obtener un título universitario.
Durante el resto de sus días se dedicó a realizar campañas para mejorar la calidad de vida y las condiciones de las personas ciegas, quienes eran rechazadas y recluidas en asilos. Su trabajo fue un factor importante para que las condiciones de las personas con discapacidad visual cambiaran. En 1964, Helen recibió la Medalla Presidencial de la Amistad, el más alto premio para personas civiles, de manos del presidente Lyndon Johnson.
El primero de junio de 1968, Helen Keller muere mientras dormía.
En el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS), resaltamos el trabajo de Helen Keller no sólo por ser un ejemplo de esfuerzo y tenacidad, sino porque al igual que ella, buscamos la inclusión social de las personas con discapacidad, buscamos alcanzar una sociedad que reconozca la diversidad y que garantice que todas las personas gocen de los mismos derechos y oportunidades.